Bienvenida a la Virgen de Piedraescrita a cargo de Andrés Ángel Blanco Sánchez

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¡Salve, Reina de los Barrancos! ¡Salve, Reina de los corazones de tus hijos de Campanario!

Es para mí un honor recibirte, Madre, en nombre de mis paisanos. Es una enorme responsabilidad, menester a la vez incómodo, por la emoción que supone, y atractivo por no querer desaprovechar esta amable ocasión.

Me gustaría comenzar recordando unas palabras del ilustre hijo de Campanario, el Padre San José, que en el siglo XVIII escribió la única historia que tenemos de la Virgen de Piedraescrita.

“Nombre toman de las piedras
en España los retratos
de la Virgen, y en sus tratos
son milagrosos sin quiebras.
en Piedraescrita se adora
la Virgen con este nombre:
suena piedra; mas no asombre,
que con sus gracias le dora.
Dichosos son sus vecinos,
que gozan de tales pechos,
pues si en la culpa deshechos
su Amor levanta a divinos.
(Francisco de San José, O.S.H.)


Te damos la bienvenida en esta tu noche  en la que, abandonando tu hogar de los Barrancos, vienes a tu otra casa a traernos un mensaje de redención y de alegría en nuestra Pascua Cristiana.


Ya estábamos deseosos de que vinieras para contarte nuestros problemas, para darte gracias por lo que nos concedes, para ir a verte a diario como tarea obligada de cualquier hijo de Campanario durante el mes de Mayo.

Y son tantos mis recuerdos … los pantalones cortos a estrenar para la Entrada de la Virgen, el olor a pólvora, el sabor a helado con cucurucho de barquillo, los sonidos lejanos de la banda de música,  y la Cruz de Piedraescrita repleta de gente rodeada por trigales que se empinaban señorones y majestuosos para recibirte. Después dejábamos que la noche entrase de puntillas con estruendos de cohetes en la Calzá y en el Arrabal. Y luego, el recibimiento en la Plaza por el pregonero de turno.

Han pasado algunos años y aún los trigos siguen levantándose a tu paso, siguen los olores a pólvora, los helados con cucurucho de barquillo y le seguimos dando permiso a la noche para que entre sigilosa por la Calzá, el Arrabal, Piedraescrita y la calle Real hasta la Plaza donde nos encontramos y donde quiero saborear este momento que nunca imaginé y compartirlo con mi familia, con mis amigos y con mis paisanos.

Hogaño, por caprichos del calendario, llegamos a este día empapados de Tí.

Fue en la reciente Semana Santa, el miércoles Santo cuando María de la Amargura salió a la calle para hacernos reflexionar sobre la Amargura que suponen guerras sin sentido, Amargura por el hambre, Amargura por las injusticias de nuestro mundo.

María de los Dolores anduvo detrás del Nazareno, maltratado y humillado, haciendo que cada una de sus lágrimas llegasen y tocasen nuestra fibra sensible del alma para estar al lado del que sufre.

María de la Victoria nos recordó el poder de la Cruz, nuestro signo de identidad más preciado, la Victoria de la Cruz nos recuerda que hay que sufrir para llegar a lo más alto.

María de la Soledad, Viernes Santo de Pasión, de silencio y de oración. Soledad que necesita todo ser humano para mirarse por dentro y descubrir al Creador en cada hombre y mujer que tiene a su lado.

Y el domingo de Resurrección la Señora de la Serena se prepara para darnos el lunes la gran noticia de alegría, de júbilo, de alborozo, de fiesta, de Resurrección.

No debemos olvidar la alegría de la Madre en torno a su Hijo Resucitado, motivo de nuestra esperanza. Y no podemos desligar el carácter religioso y nuestra cristiandad con el amor a Nuestra Sra de Piedraescrita. Hemos de ser valientes, ya nos animaba a los jóvenes de entonces el Papa Wojtyla - ¡no tengáis miedo! –.
Y, comprometidos con nuestra fe, no han de valernos simples sentimientos populares que en ocasiones hacen que utilicemos el nombre ó la Imagen de la Barranquera sólo para fines políticos, comerciales ó de orgullo personal.

También quiero aprovechar esta ocasión para recordar que la Virgen María fue y es por encima de todo Madre, Madre que espera, Madre que ama, Madre que cuida, Madre que sabe perdonar, Madre que lucha por sus hijos, por los nacidos y por los no nacidos. Te pido esta noche, Madre de Piedraescrita que des la calma que infunde tu rostro sereno a los gobernantes, a los  políticos y a nosotros mismos para defender la vida por encima de todo, toda vida desde que se engendra hasta que tu Hijo decide recuperarla y la muerte se convierte en Victoria.

Y, la Virgen María también fue y es Mujer, mujer como una de las obras más perfectas de la creación, mujer como motor de la familia, célula indiscutible de nuestra sociedad, y mujer como especie protegida, mujer libre del maltrato, mujer libre de la explotación y mujer como espejo de belleza espiritual en la que hay que mirarse.

Y quiero recordar de nuevo con no poca emoción al Papa de mi juventud, pronto beato y Santo, Juan Pablo II, y su grito de guerra: TOTUS TUUS, todo tuyo ; y quiero yo también gritarte: Totus Tuus, Barranquera bonita!, Totus Tuus, Virgen guapa!, Totus Tuus , Virgen de nuestra esperanza!, Totus Tuus, Virgen de nuestros hijos!, Totus Tuus, Virgen de nuestros padres! Totus Tuus, Señora de Campanario!!

Te pido Madre, que nos protejas en estas fiestas, especialmente a nuestros jóvenes, que sepan divertirse y que te tengan presente en cada momento de sus vidas. Te pido también por las familias que el pasado año perdieron a sus hijos, nunca  recordarán  estas fiestas con alegría, pero dales Tú, Madre, el consuelo y la esperanza de tu Hijo Jesús.
Del mismo modo deseo que esta noche nos acordemos de  nuestros enfermos y de nuestros mayores. Oremos por ellos para que se hagan fuertes en su enfermedad con el consuelo de la Barranquera.

Aprovecho la ocasión para saludar a los emigrantes de Campanario y tener un recuerdo para los que no han podido venir, ellos llevan el nombre de la Barranquera por todos los rincones de España e incluso de otros países. He encontrado tu Imagen y  tu medalla en Madrid, en Andalucía, en Galicia, en Ciudad Real, en Cáceres, en Levante, en Fuente Ovejuna, en Cataluña, en el País Vasco, en tantos y tantos sitios que … algo tendrás mi Virgen chiquenina, que encandilas a todo hombre y mujer que nace de las entrañas de esta tierra.

Asimismo deseo transmitir una reflexión sobre nuestra propia identidad, últimamente influenciada y  mezclada,  quizá sin mala fe, con manifestaciones populares que no son de nuestro entorno cultural, rural ni regional.
Y te canto Reina de la Serena como tantas veces te he cantado y como otras tantas que espero hacerlo: “Tu rostro encantador, yo mil veces quisiera besar … Se la encontró una pastora … Hermosa mujer, seductora del vals … Tú que vives en la plaza por bajito de la audencia …dichoso río Guadalefra … la que más altares tiene, la Virgen de Piedraescrita …” y tantas y tantas jotas bonitas, melodías y letras que suenan a nuestra tierra, a esos trigales que se levantan a tu paso, a los arroyos y caminos de Campanario, a los dientes de perro de la Serena, a los aromas de tomillo y romero y a las gentes de toda Extremadura; oh, María, música de Dios!  Y te canto para eso, para reivindicar que somos de Campanario, de la Serena y de Extremadura, las tierras que nos vieron nacer.

Saludo por último a la Corporación Municipal, a nuestro Párroco Don Luis y a la Junta de Gobierno de la Hermandad, y les animo a que sigan trabajando con honestidad para todos nosotros.

Os deseo unas felices fiestas en torno a nuestra Señora, nuestra Mujer, nuestra Madre …. la Virgen de Piedraescrita.

¡¡¡ Viva la Barranquera !!! 

¡¡¡ Viva la Virgen de Piedraescrita !!!

En Campanario, a 27 de Abril , en el año del Señor de 2011

Andrés Ángel Blanco Sánchez