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Cartas Feria de abril 2009

Bienvenida a la Virgen de Piedraescrita – Feria de Abril 2009 (Manuel Enrique Hernanz)

ENTRADA DE LA STMA. VIRGEN DE PIEDRAESCRITA Y REINA DE LA SERENA.

Campanario, 27 de Abril de 2009.

-VIVA LA VIRGEN DE PIEDRAESCRITA!!!!

-VIVA LA BARRANQUERA!!!

-VIVA LA MADRE DE DIOS!!!!

Muy buenas noches a todos, queridos amigos.

Una vez más nos encontramos rendidos ante la señora de Campanario.

Una vez más abrimos nuestras calles a tu paso, Madre de fe. Una vez más salimos a tu encuentro, Madre de la esperanza. Y una vez más te damos nuestro saludo con balbuceos y torpes palabras, pero con un corazón entregado y entusiasmado, Madre del amor.

Recordaremos siempre en nuestras vidas la emoción de esta tarde, los cantos, las prisas de la salida, la compañía del andar, la conversación entre amigos, los saludos y los recuerdos, la brisa en los trigales, la comitiva oficial, el sonido de la banda a lo lejos, el ¡cuanta gente hay!, las luces y las explosiones celestes, la alegría de la tarde y la emoción de la noche.

Son recuerdos, sí, pero son recuerdos que son nuestros, o mejor, somos nosotros que afortunadamente recordamos lo que somos.

Especialmente se mantendrán en nuestra memoria los pasados actos del 50 Aniversario de la Coronación de Nuestra Señora.

-Lo que parecía una ilusión en los papeles de una libreta se convirtió en un sueño lleno de canciones y panderetas.

-Los afanes y sudores se volvieron estandartes, banderitas, altares y arcos de colores.

-Lo que parecía una vuelta al ayer se hizo presente y futuro, derramándose hasta el amanecer.

-Lo que con recelo se fue preparando en el Arrabal se convirtió para todos en un espejo de alegría, gracia y hermandad.

-Las preocupaciones y las prisas de los últimos días se trasformaron en satisfacciones, emociones y risas.

-Los trabajos por barrios, noches en vela y madrugones de rosarios, se hicieron júbilo y felicidad, gracias a ti, Madre Bendita de Campanario.

1.- MADRE DE LA FE, RUEGA POR NOSOTROS.

Tú, Madre, nos enseñas a mantener la fe. Eres Maestra de la Fe. La que fuiste Madre, eres Creyente, modelo de nuestra espiritualidad. Nos enseñas a tener a Dios como el valor principal de nuestra vida. En tu «hágase tu voluntad» está nuestra voluntad y deseo de hacer 10 que Dios quiere. Sobre todo, Tú nos enseñas a descubrir a tu Hijo Jesucristo Resucitado, Señor de la Historia, que inaugura esta Pascua victoriosa, alegre y esperanzada. Ni siquiera la Muerte pudo con su Amor. Ni con el tuyo. Su amor, que no cabía en el sepulcro. Su generosidad que no cabía en aquella fría Roca.

Amaneció Jesucristo.

Como un sol que sale del sepulcro.

Ha resucitado el que amó hasta la muerte, el Dios de la vida,

el Dios que es la vida.

Su amor fue tan fuerte

que no puede ser crecido.

¡El amor es la vida, El que ama está vivo!

El hombre creyente de hoy ha de ser capaz de tener una postura clara y comprometida ante la vida. Tener su propia personalidad, y en completa libertad, orientar su conducta por los valores y las enseñanzas que Jesús, tu Hijo, nos mostró.

Hemos de tener bien claro que la fe cristiana, hoy más que nunca, llama a la madurez, exige madurez y sinceridad, ya que supone apostar por una opción libre, personal y voluntaria. A veces, la mayoría de las veces, esta opción va a contracorriente, enfrentada sin tapujos a ciertos valores reinantes, tan insistentes como sugestivos, que nos prometen una felicidad tan fugaz como engañosa.

Haz, Madre, y hagamos nosotros, que esta cultura de firmes valores espirituales y creyentes no sea un espejismo en un recodo de la historia, sino que siga siendo cimiento y sustento para nuestras próximas generaciones, como lo fueron para las antiguas.

Porque el que pierde la fe, no puede perder nada más.

2.-MADRE DE LA ESPERANZA, ORA POR NOS.

Tú, que eres nuestra Madre, haz que nunca perdamos la esperanza. Tuviste un corazón intrépido para aceptar lo que parecía una utopía. Te supuso sacrificio, renuncia, tal vez incomprensión, pero para ser Madre del Salvador, tuviste que afianzarte, sobre todo, en la esperanza. Tantos días de espera, tantas noches de inquietud. Incluso el dolor y el desánimo te llegaron al pie de la cruz.

Pero todos los que tienen la noble y hermosa vocación de servicio, aplican la máxima intensidad a cada minuto de su vida, y no se cansan de animar, consolar, de compartir sufrimientos, de levantar al abatido, de estrechar la mano temblorosa, de apoyar el paso vacilante. Porque

La vida es el tiempo de la espera, y Esperar es tener esperanza.

Esperar es confiar.

Esperar es el momento de silencio antes de la danza.

Es ver el amanecer cuando aún está oscuro.

Es contener la respiración para respirar aire puro.

Es creer en el otro, dar un abrazo, acudir presto,

y buscar, Madre, un rincón en tu regazo.

La esperanza es una tarea a realizar cada día. Especialmente cuando las cosas van mal. Es una ilusionada aventura por mejorar la situación, teniendo perfectamente claro de que el cambio, la mejoría no se hará de forma milagrosa ni superficial.

Podemos sentir en el dolor la tentación del lamento y la queja, desperdiciando nuestras energías en una actitud derrotista. Cuando las cosas están así y nos invade el desencanto, surge ante nuestros ojos la esperanza como valor capital de la vida humana, como actitud fundamental del hombre. Como ánimo, luz, búsqueda e inquietud para que mejore el mundo y nuestra vida.

Seamos como Tú, Barranquera, en nuestro entorno, sembradores de esperanza.

3.-MADRE DEL AMOR, PIDE POR NOS.

¡Qué bien entendiste, Madre de Piedraescrita, que Dios sólo se hace presente donde se vive y se practica el amor! Porque tú 10 llevaste en tu seno. Este Dios, que es Amor y Bondad, es el vértice y la síntesis universal que une a todos los seres entre sí y que confluyen en Él. El amor nunca se pierde, y más tarde o temprano transforma la realidad que le rodea. Como Madre del Amor, como Hija del Dios Padre que ama, sé un ejemplo de amor para todos nosotros, tus hijos;

Oh, mujer de amor que acogiste

Al Dios Amor en tu humilde seno

Como el fruto más sencillo y humano.

Por ti, del cielo, la salvación nos ha alcanzado!

Oh, mujer que venciste

Siempre en pie: el dolor, la muerte y el recelo.

Llorados como el fruto más agreste

Del Amor nacido de tu “Creo» !

Tan fuerte, tan claro que perdura

Ese Sí que ya existía,

en tiempos de abundancia y de sequía.

y en los días de dudas y agonías Siempre en ti busco paz y remedio, Porque en ti vivo y recuerdo, MADRE DE PIEDRAESCRlTA.

­

Tu vida, que no necesitó el protagonismo ni la vanidad, sino que se decidió en silencio amoroso y en la humildad bondadosa, sea siembra permanente de caridad. Haz, con tu bendición, Madre del Amor,

– que desaparezca entre nosotros tanto recelo y división,

– que no arruinemos nuestras vidas en críticas y prejuicios inútiles,

– que no sembremos tanta discordia con el que es distinto.

– que se vuelquen nuestros corazones hacia la generosidad y olvidemos el egoísmo interesado,

– que comprendamos al otro y no recordemos siempre sus errores,

– que superemos tantos límites y recelos personales que lo único que pueden lograr es malgastar nuestra existencia.

«Porque amar debería ser tan natural como el respirar».

-VIVA LA VIRGEN DE PIEDRAESCRITA.

– VIVA LA MADRE DE DIOS.

-VIVA NUESTRA MADRE.

-y VIVA CAMPANARIO.

-Muchas gracias a todos por todo, muy buenas noches y, sobre todo, felices fiestas.

En el Año de San Pablo de 2009-07-30

Manuel Enrique Hernanz

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Cartas

Carta de Grecor

….Y SURTA EFECTOS DONDE PROCEDA…

“Mi papá está deprimido”. “Mi tía está con depresión”. “Mi amigo está con el mismo mal”. Estoy en tratamiento médico pues sufro de fuerte depresión”. “Tengo un colega en tal estado de depresión que hasta intentó suicidarse”.
¿Quién no oyó alguna de estas frases en sus círculos familiares o en otros ambientes? Creo que serán bien pocos. Ese mal está avanzando con la fuerza de una epidemia. Y va haciendo cada vez más víctimas, sobretodo en los países considerados civilizados. Lo que antes era un “problema” de la edad madura, fue poco a poco alcanzando a las nuevas generaciones, para finalmente llegar a la infancia.
Amitriptilina, nortriptilina, imipramina, mirtazapina, paroxetina, venlafaxina, sertralina, fluoxetina, clomipramina, entre otros, componen la relación de anti-depresivos, a los cuales se debería acrecentar una enorme lista de tranquilizantes que con ellos constituyen el gran arsenal anti-depresión. El arsenal crece continuamente… la depresión también. ¿Será que esos medicamentos resuelven el problema? En un cierto número de casos, seguramente, con la ayuda profesional de un médico o un psicólogo o congéneres. No obstante, cabe aquí una pregunta:
¿Cuál es la causa más profunda de tan gran mal? La respuesta no es simple. Muchas veces esa enfermedad puede tener raíces genéticas, orgánicas o psicológicas que, una vez diagnosticadas, podrán y deberán tener un tratamiento adecuado. En mi entender, la depresión, nube negra que va cubriendo buena parte de la sociedad, tiene como causa, en la casi totalidad de sus víctimas, una inmensa crisis de afecto y una gran soledad, que se origina en el hecho de que la Fe viene siendo, paulatina e inexorablemente, expulsada de nosotros.
Donde no hay amor a Dios, no puede haber verdadero amor al prójimo.
La falta de afecto mutuo se instaló en las familias, en las escuelas, en los ambientes de trabajo, por todas partes.
En los primeros tiempos de la Iglesia, causaba en los paganos extrema admiración – y sirvió para convertir multitudes – el modo profundamente caritativo como los cristianos se trataban los unos a los otros. Esos paganos exclamaban: “Ved como ellos se aman”. Hoy en día, casi se podría sustituir esta frase por otra: “Ved como ellos se desaman”. El sentirse objeto de afecto, de afecto verdadero – que tiene su fundamento en la Fe –, es algo necesario para el equilibrio del ser humano.
“Está bien”, dirá un deprimido al
“Es

“Está bien”, diría un deprimido si leyera estas líneas, “pero, ¿para solucionar mi problema personal, dónde encuentro el remedio, ahora, ya, en este instante?”
Como remedio es necesaria la Fe, seguirla, y recurrir a Maria. Sin embargo, esto no basta. Se requiere creer, en lo más íntimo, con convicción profunda. Es preciso creer de la misma manera, sin ningún asomo de duda, aun en medio de la mayor aridez, que María, la manifestación más sublime de la misericordia divina, nos ama con un amor insondable. Maria es el camino.

Y como decía Juan Pablo II en su Encíclica “Regina Coeli” del 5 de mayo de 2002

María es el Arca de la Alianza, en que el cielo y la tierra se encuentran: la naturaleza humana y la naturaleza divina, en la Persona del Hijo de Dios. (…) En ella se refleja el rostro luminoso de Cristo. Si la seguimos con suavidad, la Virgen nos lleva a Jesús.

!!SALUDOS!!

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Cartas Feria de abril 2008

Bienvenida a la Virgen de Piedraescrita (Antonio Pérez Carrasco)

 Bienvenida a la Virgen de Piedraescrita

Antonio Pérez Carrasco

«Ayer no más decía», Virgen de Piedraescrita, con el poeta, la vida y la esperanza o escribía con el canto: «¡cuánto te quiero!». Pero no era yo solo, sino la fuerza de unos labios plurales, de un amor colectIvo, de un pueblo entero que te canta.

Esta noche, Barranquera, en el_fulgor de tu solemne entrada, lo volvemos a repetir como una vieja costumbre de abril que cada año reverdece para mirarte con ojos de primavera, con esperanza ilusionada, con asombro de hijos que aman a su Madre y estiran la piel de la madrugada en estos días festivos y verbeneros, con crepuscular vocación de amaneceres, en tu honor, porque contigo saboreamos la ternura de la Piedra, la cultura de lo Escrito, la sabiduría de un corazón que cobijó la Palabra y la desmenuza cada día con un ademán eterno.

Por eso, buscamos tu serena sonrisa de Patrona de Campanario, tu sencilla y campera actitud de Reina de La Serena como entonces… ¿recuerdas?

¡Cómo olvidar aquellas calles en vilo, con desvelo, sin peso, y los engalanados madrugones; las mañaneras nanas de avemarías y rosquillas, cafés y magdalenas; aquellos ratos embutidos de algo, de rezos y cerveza, de fervor y aperitivos, de jamón y versos; las tardes de vela, eucaristías, sainetes, bailes y fiesta hasta la hora de la vuelta para desandar, a tu lado, Madre, la noche serena!

Y, al rato, otra vez el alba en llamas, incendiada de cantos y esperanza, de coplas y fraternidad, de brazos hermanos que se turnan los días, por barrios, como habían hecho los de antaño, remudando nuestra fe, redoblando la alegría, para sacar lo mejor de nosotros mismos, las destrezas y los saberes, la hondura de los sentires, la placidez del amor donado en servicio, con respeto desinteresado.

Días para enmarcar o embotellar, como antes hacían las madres con los tomates, para conservarlos, porque la vida sigue y no podemos alimentamos de nostalgia: las preocupaciones del vivir nos deshojan la alegría, nos desmadejan el ánimo, y los achaques o las enfermedades nos descortezan la esperanza y, claro, así, tan crudita, ya apenas nos ampara.

Por eso, Madre de Piedraescrita, acudimos a Ti, pues sabemos que, detrás de la duda, las sombras del corazón te nombran; cuando algo nos parece imposible, tocamos Piedra; pero tierna y recia como tu nombre, escrito en el fondo de nuestros cimientos, como una herencia de agua y sangre, comunal, eucarística, que nos saca, ­como tantas veces, otra vez a flote.

Y nadamos, aunque sea a contracorriente, porque tu nombre quedó escrito, para nosotros, en la serena piel de la primavera, en el vuelo dulce del pájaro que se lleva el tiempo, que no torna, pero se posa en la risa de los niños, en el sueño núbil de la adolescencia, en el amor alianzado de la juventud y apuntalado en la madurez, en el silencio escarpado – “enriscado”, tradujo alguien a barranquero adjetivo – de nuestros mayores, que azota, ya con escasas y ruinosas defensas, el viento vencido de los años o en la Piedra perenne que te nombra en el vaivén mordido de los siglos.

Quizás por eso, Señora del Guadalefra, prestamos el ramaje de nuestras voces, los cálidos nidos de nuestros sueños, la algarabía de nuestros trinos y las alas blancas de los pañuelos, para poblar de vida y de fe los ausentes árboles de Los Barrancos y cobijarte así en nuestras almas para que Tú siempre nos ampares.

A Ti venimos, Madre:

– con la vaguedad inútil de nuestras debilidades, pero con la seriedad ilustre de nuestro cariño;

– con este loco olvido de nuestros ideales desgarrados, vencidos, pero con los brotes nuevos de otros cansancios recic1ados;

– con esta vana cosecha de nuestras ignorancias vencibles, pero con las hermosas semillas de quienes quieren que la cultura y la fe cuajen hoy en nuestra Serena como enraizaron en la vasta estepa de nuestro antepasados, y así, en cada hijo, en cada hija, que lucha, trabaja y estudia, renazcan para ennoblecer la vida, para guerrear constantemente con la sola arma blanca de la paz y rasgar, sin compasión, la negrura del futuro con la luz de la amistad.

¡Viva la Virgen de Piedraescrita!

¡Felices fiestas!

Campanario, 27 de abril de 2008

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Cartas Feria de abril 2008

Carta de Pedro J. Mora (Mayordomo) del programa de Feria y Fiestas 2008 en Honor de Ntra. Sra. de Piedraescrita

FLOR PERFUMADA DE LA SERENA

Como cada año, el pueblo de CAMPANARIO, espera ansioso el «abrazo» materno-filial, de saludo y bienvenida, que se «da» con su MADRE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE PIEDRAESCRITA, en la cruz que lleva su nombre, en la tarde-noche de cada veintisiete de abril.

Sé muy bien que TODOS, sienten este momento de “espera» en la cruz con ansiedad, devoción, fe, fervor y esperanza y también sé que la SEÑORA DE LOS BARRANCOS, «sale» de su Santuario presta, para  llegar cuanto antes al «encuentro» con sus hijos queridos de la SERENA y de manera especial con los hijos de la noble y leal VILLA DE CAMPANARIO con el cariño propio de MADRE y con esa sonrisa a flor de labios, dulce y virginal.

Que formemos durante todo el recorrido hacia la Parroquia, un trono de amor, entre plegarias, vítores, fuegos de artificios y cantos a la FLOR PERFUMADA DE LA SERENA.

Es deseo de la Junta Rectora, que pasemos todos unas felices fiestas 2008 en honor a la REINA DE LA SERENA, junto a nuestros emigrantes y forasteros que nos visitan. Es también deseo de esta Junta que nuestro paisano Pepe, de quien en esta web se publica una poesía, sea nombrado «Extremeño del año» petición del Fondo Cultural Valeria a la cual nos unimos.

Pedro J. Mora Romero. ¡¡Viva la Barranquera!!